Los mercados de renta fija y variable han reaccionado con cautela esta semana ante el endurecimiento del tono de la Reserva Federal (Fed). Tras los últimos informes sobre el índice de precios al consumidor (IPC) en Estados Unidos, el banco central ha dejado claro que la batalla contra la inflación dista de haber terminado, obligando a los operadores a recalibrar drásticamente sus previsiones de flexibilización monetaria para lo que resta del año.
Los rendimientos del Tesoro tocan máximos anuales
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años escaló nuevamente hacia niveles críticos, impulsado por las declaraciones de miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Varios gobernadores coincidieron en que relajar la política antes de tiempo arriesgaría desanclar las expectativas de precios en el sector de servicios.
Este avance en las rentabilidades soberanas encarece el costo de financiamiento global y ha ejercido una notable presión sobre las valoraciones de las compañías de alta capitalización bursátil, especialmente en el sector tecnológico, altamente sensible a los tipos de interés de largo plazo.
El mercado reduce sus apuestas a un solo recorte en 2024
A comienzos de año, los futuros de los fondos federales descontaban hasta seis recortes de 25 puntos básicos. Sin embargo, la fortaleza sostenida del mercado laboral estadounidense, combinada con datos de consumo privado resilientes, ha reducido esa probabilidad a apenas una o dos rebajas hacia el último trimestre.
Analistas de Wall Street señalan que la economía estadounidense atraviesa un régimen de crecimiento por encima de la tendencia potencial, lo que otorga a Jerome Powell el margen necesario para mantener una postura restrictiva sin provocar un deterioro abrupto del empleo en el corto plazo.


